El proyecto que avanza en Venezuela podría llamarse el antidesarrollo del siglo XXI… Elsa Cardozo
Estamos a 100 días de las elecciones parlamentarias y el Gobierno ha implementado su guión, desarrollado su ya conocida estrategia de campaña.
Miedo y terror para sus críticos, enmarcado en el catajarro de ofensas y descalificaciones que jamás se haya escuchado en boca de un funcionario público.
Así como piel de corderito y de bonachón que reparte a manos llenas para sus seguidores, cuya fidelidad es premiada con los beneficios del Estado excluyente.
Como se trata de una batalla en la mente de las personas, el cogollito quiere reinar en el mundo de los mensajes. Quiere que la suya sea “la verdad” única, por eso intenta callar a todo el mundo que tenga una voz distinta.
¿Recuerdan ustedes que Aló Presidente se llamó así porque alguna vez recibía llamadas de los ciudadanos? Al principio recibió algunas, luego sólo aquellas pocas controladas. Finalmente ninguna. Ahora es un monólogo infinito.
Como anhelan que el país esté uniformado, que la mente de toda la población piense igual, por eso apelan a las más descontroladas cadenas.
He ahí la desaforada campaña electoral de los poderosos del presente: terrorismo, regaladera de dinero y cadenas, muchas cadenas.
La cercanía de unas elecciones siempre pone muy nervioso al cogollito rojo. Actúan con todo tipo de desafueros y quieren hacer sentir que el mundo se va a acabar.
Nada hace el Gobierno frente al torrente de problemas que existen en materia de salud pública, inseguridad, falta de empleo, falta de vivienda y corrupción.
Todo el desastre administrativo lo justifica persiguiendo a los ciudadanos que tienen emprendimientos o iniciativas particulares en cada área.
Los venezolanos debemos bajarle el copete a los amos del poder que hoy cometen todo tipo de abusos, e implantar una asamblea plural que los obligue a gobernar, a bajarse de la nube en la que andan montados con tanta altanería y prepotencia.
Una elección es rendición de cuentas. Que frente al caos del país no sigan escondiéndose bajo la excusa del pasado, tienen más de una década en el mando absoluto como para haber resuelto buena parte de nuestros problemas, pero en realidad los han empeorado.
Dr. Políticas Públicas
William Ojeda
Archivado en: Noticias
Haz click en la imagen para el audio
